Tropa
Turzagas
Campamento Nacional de la Unidad “CANÚ” 2018
25 marzo, 2018

Desde el año 2017, el Campamento Nacional de la Unidad “CANÚ” se esperaba con ansias, desde el año 2015 no ocurría un Jamboree nacional, me refiero al Anamcara, en el cual muchos de los que están actualmente en la tropa y algunos de la comunidad Yndipiatis participaron, pero el 2 de Enero del año 2018 se llevó a cabo el tan esperado evento.

Desde Diciembre nuestra dirigente Alejandra Cárdenas intentó leer las ayudas e insistió en nuestras maletas incluso antes de que nos mandaran la lista de campamento, pero por lo menos estuvo al tanto del tema.

Cuando se supo quienes iríamos, se formaron las patrullas. Todo esto se había decidido en una reunión previa, en la que eligieron a los guías y a sus patrulleros.

Por lo tanto quedaron 3 patrullas con sus integrantes:

Venados: patrulla conformada sólo por niñas. Scouts: Sara Lucia (guía), Manuela Valencia, Melissa Manrique e Isabella Riascos (subguía).

Lobos: Patrulla conformada solo por hombres. Scouts: Juan Arturo (guía), Juan Martin, Tomás Londoño y Juan Camilo (subguía).

Jaguares: Patrulla de hombres, conformada por: Thomas Arias (guía), Sebastián Ramírez, Daniel Orozco, Miguel Cortes, Sebastián Santafé y Juan Felipe Ocampo (subguia).

De esa forma las patrullas organizaron sus propios gritos, lemas, y algo muy especial, un nombre en lengua Muisca. Las patrullas Venados y Jaguares eligieron a sus artistas (Manuela Valencia y Thomas  Arias) para hacer sus respectivos banderines, ya que por el lado de los Jaguares un dirigente (que no fué) nos motivó a hacerlo, y los venados se nos unieron para hacerlo.

Después de esto, faltaba muy poco para el Canú y todos empezamos a alistar nuestras maletas, hacer nuestros fogones, repasar técnica Scout y como no, llevar algo para anotar los números de gente que se iba conociendo de otras regiones del país.

 Dia 1

El martes 2 de enero, a las 5:30 en el Colseñora, empezó a llegar gente de todas las ramas, desde Lobatos hasta Rovers, y en el que la tropa estaba prácticamente lista, si no fuera porque el último que llegó de la tropa fue Juan Arturo, el cual era guía, si así era al inicio, no me lo imagino en el campamento.

Pero luego de todos estos sucesos, organizamos nuestros implementos de patrullas, todas las patrullas menos Lobos llevaron banderín, por lo que solo obtuvieron un estandarte que no usaron. Empezó lo más esperado de este 2018 como Scouts, se subieron las maletas al bus junto a la intendencia, luego nos subimos todos y ¡Ve Pa’ Cali pachanguero voy !

El Bus empezó su camino hacia la ciudad de Cali, específicamente hacia el centro vacacional Comfandi, el cual está al lado del río Pance, en el que las familias de la ciudad salen el fin de semana a hacer un paseo de olla.

El viaje tuvo una duración de 6 horas aproximadamente, en el cual nos quedamos en el bus haciendo cantos y charlando entre nosotros.

Después de un largo viaje y dormir un poco, llegamos al sitio de campamento. No mucho tiempo después de llegar y armar nuestro Tabú, nos dimos cuenta de que había un grupo de Cali el cual había hecho una construcción gigante, en la que tenían pisos donde habían carpas en esos pisos, literalmente parecía una casa hecha de guadua. La tropa desde lejos decíamos: “Parece que le tuvieran Fobia al suelo”, a pesar de que fuera algo lógico la construcción, ya que eran nativos de Cali y podían ir los días que quisieran antes del campamento.

Pero en fin, seguimos armando ese día nuestro campamento, armamos nuestras carpas, nuestro Tabú y demás.

Nuestro grupo muy afortunado, tuvimos a dos grandes madres del grupo, las cuales fueron Lili y Mamá Glo, ellas muy amablemente se ofrecieron para ser las rancheras durante el campamento. Y esto fue un acto el cual nos facilitó mucho la alimentación, ya que en el Anamcara la alimentación no fue la misma y en este tema de la cocina se pudo considerar un “despelote”, pero para que no ocurriera lo mismo, la alimentación se organizó de mejor manera y con un toque muy hogareño.

Luego de esto, la encargada de grupo Avril, llamó a los jefes de cada rama con el fin de ubicarnos, Alejandra nos organizó, y fue para darle una bienvenida al grupo 20 Andino de Bogotá, en el cual acampamos en el mismo subcampo. Teníamos relaciones con ellos gracias a que un gran miembro de nuestro grupo, se formó como dirigente en ese grupo. Así que nuestro grupo, como buenos scouts que somos, le dimos una calurosa bienvenida al grupo de Bogotá.

Inicialmente solo habían miembros en los lobatos y en la comunidad, pero luego llegaron más a repartirse en otras ramas.

Ya conocido el grupo, la iniciación del campamento se dio a lo grande, conocimos a mucha gente de otras regiones, escuchábamos como entonaban sus cantos (en especial versiones diferentes de canciones como el Marinero y más), veíamos el folclor Colombiano representado en música Andina, y como no, un grupo de troperos de nuestro grupo empezó a hacer el baile tradicional que hemos adoptado algunos miembros de la tropa, y mucha gente de otras regiones comenzó a imitarlo.

Fue una noche llena de emoción, mucha música y gente por conocer, pero esto solo sería la cereza del pastel, ya que el campamento realmente iniciaría al día siguiente.

Día 2

Nos levantamos a las 6:00 am, desayunamos comúnmente y nos organizamos para las actividades. Ese día nos tocó el módulo Chibcha a las 3 patrullas. Así que asistimos después de que las dirigentes Catalina y Alejandra nos dieron la orden, llegamos al sitio de formaciones, como tradición scout. El dirigente de módulo nos puso a “voltear” como se dice, así que ordenó realizar ejercicio físico, pero Alejandra y Catalina nos recuerda que la tropa IV está en contra de los castigos físicos o todo lo que implique alguna serie de ejercicios y rutinas que se pueden tomar como castigos, así que simplemente nos quedamos quietos, observando como los otros tomaban las órdenes. Sin importar eso, empezamos alegremente nuestras actividades del día en diferentes bases,, unos iniciaban con el Sapito, unos con los Bolos y otros con la cerbatana.

Algunos jugamos el sapito (dirigido por Catalina), consistía en el tradicional juego de lanzar y encestar los aros, cada grupo modificó el juego a su favor o contra. Los Bolos eran lo mismo que como el juego tradicional, solo que en patrullas y con nuestras propias reglas y un poco de estrategia. Y las Cerbatanas, consistían en tirar unas especies de flechas, hechas con palos de chuzo y algodón, para lanzarlas con un tubo de PVC. Al final de cada actividad, a cada patrulla se les daban puntos para luego canjear en la aldea global.

En la tarde fueron actividades diferentes que incluía piscina y diversión;  Luego de eso, llegó la noche, salimos a conocer gente de otras regiones, socializar y más. A la tropa se nos ocurrió la fantástica idea de bañarnos por la noche, de esta forma podríamos dormir más en la mañana y el agua no la percibimos tan fría, luego nos acostamos aproximadamente a las 11:30, concluyendo así el día.

Día 3

Este día nos levantamos e hicimos toda la rutina de la mañana, vestirnos, desayunar, organizar carpas y prepararnos para las actividades del día. Después de estar listos, nuestras dirigentes nos llevaron al módulo el cual estaba cerca de la piscina comunitaria, pero después de un rato, Alejandra la dirigente, se da cuenta que nos habíamos equivocado de módulo y habíamos llegado al Quimbaya, por lo que salimos rápido hacia el módulo Muisca que nos correspondía ese día.

Desde este momento, por razones de actividades, la patrulla lobos se tuvo que fusionar con Venados, así formando la patrulla Venados de 8 integrantes. Esto solo se hizo para las actividades del programa, ya que en el subcampo y en actividades como tropa se volvían a separar y a ser las patrullas originales.  Lo importante de este día fue que fuimos a conocer más sobre la historia de Cali, dando un tour por la iglesia de San Antonio.

Día 4

Este día no fue muy especial, pero se recuerda porque nuestra tropa llegó tarde a formación del módulo Quimbaya y una dirigente de x región nos quitó 7 puntos a las 2 patrullas.

Además de que todos los gritos debían estar en muisca y también las presentaciones.  En las actividades hicimos muro de escalada, competencias de jalar llantas, hacer equilibrio y también cesta, rematando la tarde en actividad de piscina.

Lo bueno de este día fue la idea de realizar una fogata que se le ocurrió a algunos miembros de tropa, en la que varios grupos se nos unieron a hacer cánticos con el fuego y a disfrutar la noche.

Día 5

Este día se puede recordar mucho no solo por el módulo en el cual estuvimos en el Ecoparque de la salud en el río Pance, pescando y haciendo nuestra comida, sino también, por la noche que tuvimos algunos homenajes del grupo 20 Andino de Bogotá, y en el que la tropa le hizo un homenaje excluyendo estereotipos, tabús o fobias hacia la comunidad LGTBI a la dirigente Alejandra, por lo que entre Catalina y Thomas Arias y la tropa IV Turzagas decidió darle una pañoleta con los colores de la bandera de esta comunidad, más un canuto de Star Wars, mejor dicho más regalada que en navidad.

Luego de esto, !A saltar se dijo¡, fuimos a bailar y brincar escuchando música del pacifico, Rock N’ Roll y una hora loca en la clausura del campamento.

Día 6

El último día ha llegado, y lo único que se da en este día fue la desmontada de campamento. Pensar como los de Cali iban a desmontar esa megaconstrucción, despedirse del lugar, guardar el contacto de muchos amigos, y darle la despedida a esto que fue CANÚ 2018.

Gracias al Scout Thomas Arias Mosquera por este aporte. Para ver más fotos del evento ingresa al álbum del CANU