No hay nada mejor en la vida que un evento Scout Mundial
3 octubre, 2013

Por: Laura Jiménez

Cuando salí de Montreal, llegue a Toronto para hacer parte del contingente Colombiano al 14° Moot Scout Mundial, aunque la estadía allí fue muy corta, pudimos disfrutar de la mayoría de cosas que esta ciudad tiene para un turista. El primer día, después de dar una vuelta por el centro de la ciudad, subimos al CN Tower, un mirador de 550 metros de alto, al que valientemente Didier, un integrante de la delegación subió sin poder siquiera respirar del susto. Al día siguiente fuimos a las cataratas de Niágara, es indescriptible todo lo que siente estando allá, montamos en el barquito que da la vuelta por una parte del lago, estuvimos en Niagara on the lake, un pueblito muy pequeño al lado de las cataratas, pasamos por un viñedo, en fin, una muy buena experiencia y sobre todo para mí, que ya estaba en compañía después de tener tantos recuerdos sola.

Después nos fuimos para Ottawa, allá llegamos al Universidad de Ottawa para alojarnos, pues era este el lugar oficial de hospedaje antes del Moot, solo con pasar por la puerta, se sentía toda la mezcla de culturas, de idiomas, de costumbres, todo lo que puede ofrecer un evento Scout mundial. En la noche hubo una fiesta organizada por el contingente Mexicano y finalmente todo estaba listo para que empezara el evento.

Por fin fue 8 de agosto, el día de la inauguración del Moot, la primera parte se realizó en el parlamento de Canadá, después de todos los actos protocolarios llegamos a un parque en donde nos íbamos a encontrar con quieren conformarían nuestras patrullas para todo el campamento. Chip era la patrulla #178 de la cual yo hacía parte, sin tener muchas referencias de con quienes me iba a encontrar fueron llegando Ninni de Finlandia, Emma de Inglaterra, Salomé de Francia y Lluvia de México, al principio era difícil comunicarnos, no solo por hacerlo en inglés sino también porque cada una de nosotras quería estar con su contingente y no con un nuevo equipo desconocido.

La estructura del campamento, era formar unidades de tres patrullas y un dirigente responsable por unidad; Nicolás Gauvin, el presidente del Moot, era para nuestra suerte, el dirigente que siempre se encargó de que los objetivos se cumplieran, pues algo importante de participar en el Moot, era tener claro el alcance que cada quien quería darle a nivel personal y grupal. Mi unidad, estaba conformada por personas de Suecia, Alemania, Camboya, Bolivia, Suiza y otros cuantos países. En total éramos 20 personas que nos convertimos en más que nada, una familia.

Cuando llegamos al campamento Awacamenj Mino, tuvimos la segunda parte de la inauguración que tuvo como objetivo principal, mostrarle a todos los participantes lo importante que es la cultura de las ‘First nations’ para los canadienses.

En general, todos los días nos despertábamos temprano a recibir el desayuno, la temperatura empezaba a elevarse y todas las patrullas tenían diferentes actividades para desarrollar, al medio día hacíamos el almuerzo, en las tardes otra serie de actividades y por la noche volvíamos a cocinar.

Es imposible, poder resumir en una nota, todas las actividades y las buenas experiencias que quedan después del Moot, sobre todo porque no solo estuvimos acampando durante los 10 días del evento, también hicimos varias actividades de ciudad en Ottawa, dos días completos estuvimos en la experiencia urbana elegida previamente, que para mi caso fue en Montreal con la ruta basada en Mensajeros de Paz. Y así, como eso, mil cosas que pasaron en esos calurosos días, frías noches y heladas duchas.

Queda mucho para recordar por el resto de la vida. Finalmente quiero agradecer a mi familia, por compartir conmigo esta pasión de viajar, por alegrarse conmigo al verme soñar y vivir el Movimiento Scout, a la Familia Pirsa por abrirnos la mente y darnos las ganas de seguir construyendo un mundo mejor; al contingente Colombiano, que saben que en Manizales tienen un lugar para llegar, que cuando estén perdidos, sólo es que me llamen y ahí miramos el mapa juntos, a Chip y a the Nicolas’ Unit por vivir conmigo este sueño, a Nathaly por dejarme botada todas las noches, en fin, a cada uno de los que soñaron conmigo este viaje. Será hasta la próxima, un abrazo para todos.