¡Hola! I mean, Bonjour!
8 agosto, 2013

Por: Laura Jiménez

Debo empezar por contarles que Montreal es una ciudad impresionante, llena de contrastes, muy organizada y con una oferta cultural innumerable sobre todo en el verano.

Durante mi estadía de tres días pude conocer los sitios más representativos de la ciudad; los dos primeros días estuve caminando por el viejo puerto, el centro de Montreal, los diferentes barrios de espectáculos, la villa olímpica y algunos de los cientos de parques y zonas verdes que acompañan los lagos que rodean esta isla.

Mi último día, fue en compañía de Suemy, Leandro, Anita y Fabianna, scouts de Brasil  y también con Martine, JP y Eric, scouts marinos de Montreal que junto con Samuel Michaud, el dirigente que me hospedó en su casa, organizaron un rally para nosotros que fue extremadamente bueno. Empezamos con algunas pistas en la biblioteca municipal, luego recogimos unas fotos puestas en el centro de la ciudad, tuvimos que comer un dulce típico en el barrio chino que se llamaba Barba de Dragón. No quiero entrar en detalles pero sabía a algo similar a la barba de un dragón. Siguiendo con el rally, también patinamos sobre hielo, comimos Putine, el plato típico de Montreal,  llegamos al puerto a ver los juegos pirotécnicos que organizó la ciudad para el cierre de unos festivales que tuvieron lugar este fin de semana y finalmente, nos quedamos en el puerto para dormir al interior de un bote.

Como ya lo dije al inicio de la nota, Montreal es una ciudad de contrastes pues al mirar hacia un punto se puede ver una gran autopista, rodeada de agua, parques, grandes edificios y al mismo tiempo antiguas construcciones, además y lo más importantes es que la mayoría de la población pertenece a la cultura tradicional de Quebec, por lo tanto se comunican en francés y aunque entienden lo que uno quiere decirles en ingles, su respuesta siempre será en su idioma. Por esa razón mi cabeza estuvo mezclando tres idiomas continuamente y cuando tenía la oportunidad de hablar en español ya no lograba hacerlo con tanta facilidad.

Por último, quiero agradecerle a Samuel quien me recibió en su casa y organizó una muy buena actividad junto con su grupo para mí.

Es todo por ahora, un abrazo para todos.