“¿Y es que mi plata no vale?”
18 julio, 2011

Por: Laura Jimenez y Victoria Giraldo

En el centro Don Bosco, nos encontramos con las diferentes patrullas con las que estaremos en el tour, nos dieron los kits, pagamos la cuota que faltaba, recibimos la intendencia para el Jamboree y finalmente renovamos la promesa frente al Jefe Nacional para portar la pañoleta de Colombia; acto seguido, nos fuimos para el aeropuerto, hicimos el check in y teniendo en cuenta que el vuelo era a las 4:00 pm, a las 3:00 pm estabamos parados 1 metro antes de la fila de inmigración almorzando una hamburguesa con papitas.

De la jefe encargada de la patrulla de Vicky y mia nadie daba razón, Castañeda se pasaba de intenso llamándonos para saber por qué el ya estaba en la fila del DAS y nosotras 2 no aparecíamos, ni siquiera en la fila de entrada. Después de mucho preguntar descubrimos que estaba solucionándole un inconveniente a un integrante de la patrulla, pues la embajada había emitido mal las visas y la fecha de entrada era a partir del 8 de julio, no del 7 como estaba planeado; después de mucho esperar y pensar varias veces que nos iba a dejar el avión tuvimos una noticia un poco desalentadora, no solo había una visa mala, eran 3 y entre ellas estaba la mia!  Eso quería decir que yo no me podía ir en el vuelo de las 4:00 pm y que muy seguramente en el de las 9:00 pm tampoco. Vicky se fue, se encontró por fin con Castañeda y yo me quede con Juan Pablo Gutierrez, Sebastián Lopez y sus papás.

 

 

Gracias a la buena diligencia del staff de la delegación, la visa estuvo cambiada en 2 horas y pasamos en la lista de espera a los primeros puestos para poder estar a bordo en el segundo vuelo con el resto de la delegación.

Las versiones de los vuelos de los 3 son muy similares, el avión fue incomodo, no dormimos lo suficiente, la comida fue normal, comimos y desayunamos lo mismo, tuvo ciertos espacios de turbulencia y en fin llegamos a Barajas, muy bonito les quedo el aeropueto, por fin me pude ver otra vez con Vicky y Castañeda, nos montamos en un bus, en el que seguimos sentados actualmente, llegamos al centro de Madrid, y lo que paso alla será otra historia que no voy a contar yo. La conclusión de todo esto es que aun seguimos vivos y seguramente mi mamá lo vera y dirá, llegó bien.

El equipo merengue.

Mientras Laura llegaba, Jaime Echeverri, Juan Pablo Castañeda y yo comíamos la peor paella del mundo, luego de esto nos encontramos con Julia, que es la compañía que nos transportara por todo el continente, y el martillo de socorro.

Llegamos al centro de Madrid, y el grupo se dividió en dos partes, unos a el estadio Santiago Bernabeu y los otros a caminar por el centro histórico de la ciudad,

Conocimos la historia de el equipo merengue, y con el sol repelente de las 10:00 pm partimos hacia parís.